Elisa frente al mar: El silencio nos mata

Clara Asunción García va directamente a los pilares de la tierra y desnuda su morbosidad, su enfermedad

elisa frente al mar papeltulo: Elisa frente al mar

 Autora: Clara Asunción García

Género: novela

Disponible: claraasunciongarcia.blogspot.com.es

Elisa frente al mar tiene tres protagonistas, Nuria, Valeria, Elisa y Nacho, y un antagonista: el silencio. El silencio carcome la vida de unos personajes que no hacen ni más ni menos que lo que se debe hacer, construyendo así un juego de realidad y apariencia que cristaliza la violencia que han sufrido generaciones enteras y que, aún hoy, siguen causando muertes.

La narradora, Nuria, cuenta la época de su vida en la que empezó a ser quien es, el momento en el que toda su existencia se paró para que el resto de su vida fuera un retorno a ella. Nuria reflexiona sobre esto cuando recibe un correo de Elisa, su primera relación de pareja, tras décadas de ausencia, para sugerirle un encuentro en el mismo lugar donde lo mejor y lo peor de su relación había sucedido. Nuria acepta y a partir de aquí rememora su adolescencia, hecho que nos sirve para conocer a su amiga Valeria y su empuje. Ésta, admiradora de Leño y lenguaraz, verbaliza los sentimientos de la narradora antes que ella misma y le insta a vivir su vida en libertad, al mismo tiempo que oculta el maltrato de su padre a su madre, el mismo maltrato que acabará con la vida de la madre y de la hija. Todo ello enmarcado en viaje temporal desde un mediterráneo ochentero, que poco tiene que ver con la pretendida eclosión de libertad, a la actualidad.

El mito de los ochenta no es el único que tira abajo, sino que también nos lanza a la cara con una eficacia notable, sin agresión, pero yendo directamente al grano, el desafío que supone ser mujer homosexual en una sociedad patriarcal. Todxs hemos escuchado o dicho la modernez de lxs tolerantes “no comprendo qué cojones le importa nadie con quién te metes en la cama”. Reconociendo su buena intención, Clara Asunción García deja claro aquí la ingenuidad de la afirmación, porque como explica Nuria, reconocer que tu sexualidad es diferente supone una amenaza a todo el sistema que sustenta nuestra sociedad, de manera que en el instante en el que identificas tu diferencia el peso de toda ella cae sobre tus hombros, en muchas ocasiones hombros de niña “Nunca pude volar y la adolescencia se perdió y esa amputación […] mutiló una parte vital de mi”. Independientemente de lo que hagas después, si callas o hablas, siempre pagas un precio, “ni me mentí ni mentí a otros. Hubo un precio que pagar, pero las Elisas de este mundo también pagaron el suyo”. En cualquier caso, siempre serás el o la otrx, frente a las reglas de lxs demás.

Si el silencio de Elisa hirió de soledad y humillación a las dos, el de estos dos personajes y el de Valeria mató a esta última. El maltrato como realidad oculta, como secreto a voces, como cárcel invisible construida colectivamente está también presente en Elisa frente al mar. Nadie se salva porque la sospecha estaba inoculada en cada en uno de los personajes, incluso en el de su novio, sin embargo, ninguno tuvo el arrojo necesario para ayudarlas. Él tenía la pistola, pero no fue el único que le apretó el gatillo. En el terrorismo machista la violencia la ejerce el macho y la complicidad silente de aquellxs que no osamos más que a sospechar.

La novela de Clara Asunción García no es una novela de dos chicas que se enamoran y se separan porque una de ellas no se acepta. No. Es mucho más que eso. La autora va directamente a los pilares de la tierra y desnuda su morbosidad, su enfermedad: la norma, la rigidez, la antinomia, el nosotros sobre vosotras, el nosotrxs frente vosotrxs, la homogeneidad y el poder son los que engendran la violencia, presentándolos aquí a través de sus actores primigenios: la heterosexualidad y la masculinidad.

Elena Medel en una entrevista reciente declaró que el acto literario consiste en convertir una experiencia en un relato universal. Si esto es así, Elisa frente al mar es literatura.

Autor: Ángela Aragón

Lo que más me divierte en la vida es jugar con el lenguaje. Y esto es lo único que hago. Jugar y ver cómo lo hacen otrxs. Ya sea con textos propios o como redactora de marketing de contenidos, siempre vivo entre palabras. Como todxs. El mundo solo es una palabra

Un comentario en “Elisa frente al mar: El silencio nos mata”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s