Ramas

Lo cierto es que siempre me voy por las ramas

Porque lo que quiero es masticar todas las pollas y todos los coños

para engrasar el vil garrote con el que sueño todos los noviembres

Con él y con el desorden antiguo, acabaré eructando

los rostros

que tengo

atravesados.

Sería un gran comienzo.

Luego será el turno de la necrofrilia.

No puedes escribir sin aceptar que estás enferma.

No se puede escribir con corsé y liguero.

La ropa interior tiene que estar ajada,

goma cedida, tetas sueltas, mácula de las últimas menstruaciones.

Porque esa es la verdad.

Lo demás, un crisantemo de un millón de bitcoins.

Codicia

Humana

Pero la del suelo,

la avaricia del tiempo…

dislalia, bulimia, sequedad, aridez.

Lucidez.

Omran y El observador internacional de Erika Marínez

 

OBSERVADOR INTERNACIONAL

Dice una vieja crónica

que durante la guerra

los niños no lloraban

ni frente a los peores atropellos

 

Contigo en brazos, me pregunto

si escribió esas palabras

un testigo real de aquel infierno.

 

Tú lloras, hijo mío, porque sabes

que a cambio te daré

un poco de consuelo

Erika Martínez Color Carne