Ma ma: ni poética, ni verosímil

Extraído de www.filmaffinity.com
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Que Julio Médem es un autor distinto, nadie lo puede negar, como tampoco nadie puede negar que Los amantes del Círculo Polar fue más que oportuna ni que tras ella una generación de jóvenes y futuros cinéfilos descubrimos otra manera de hacer cine: visualmente sublime, con una banda sonora impecable y conmovedora, simbólica, muy unida al discurso literario pero sobre todo, sincera: el artificio, el extrañamiento bailaban con la verdad. Con armonía. Sin yuxtaposición, juntas la verdad,la belleza y la bondad.
Sin embargo, después de Lucía y el sexo, muy por debajo de la anterior, el cineasta parece haberse emborrachado de forma y otras veces, como es el caso de Habitación en Roma, y me atrevería que en Ma Ma ocurre lo mismo, no sabe de lo que habla. Si Habitación en Roma era un conjunto de lugares comunes sobre los encuentros casuales y el amor lésbico, acompañado de una impresionante banda sonora, Ma Ma rezuma un vitalismo inverosímil y, ojo, no porque ser vitalista en una enfermedad mortal sea imposible, para nada, simplemente porque el cáncer no es como se muestra en la película. Lo que vemos no es ficción, ni poesía, simplemente es mentira.
Sin embargo, es probable que a aquellos que no han padecido, como paciente o como allegado, el cáncer salgan henchidos de positividad y alegría; con los pulmones llenos de aire después de haber pasado por un trance tan amargo de una manera tan dulce, después de haber aprendido tanto. Quizá esta película sólo sea recomendable para este público, el que no haya sido sido testigo de la enfermedad. Los otros, los testigos reales aprenderán poco del mensaje de Médem, porque a la mínima de cambio se le pillan las mentiras.